Ya elegiste una franja disponible y querés ofrecer una actividad para grupos. El siguiente paso es convertir esa idea en una propuesta que puedas prestar y que el cliente entienda antes de reservar.
Para prepararla, necesitás definir la actividad, el cupo, el precio y las condiciones. Esas decisiones también te ayudan a organizar el trabajo del equipo.
Si todavía estás evaluando qué horario ofrecer, empezá por la guía sobre cuándo conviene aprovechar horarios de baja demanda.
1. Elegí una actividad y un público concreto
Empezá con una propuesta que puedas explicar en una frase.
Por ejemplo: un encuentro de personalización de objetos para un grupo de amigos, una comida con menú acordado para una celebración o una actividad recreativa para compañeros de trabajo.
Elegí un público principal para esa primera versión. Eso te ayudará a definir la duración, las inclusiones y la información más importante.
Después podés evaluar otras variantes si existe demanda.
2. Definí qué tendrá de privado
Especificá si el grupo tendrá:
La actividad reservada para sus participantes.
Una mesa o un sector asignado.
Una sala de uso exclusivo.
Un instructor dedicado.
Todo el establecimiento a su disposición.
Aclarar el alcance de la exclusividad evita expectativas equivocadas. Si habrá otros clientes en el local, indicá cómo se compartirá el espacio.
3. Establecé cupo y duración
Definí cuántas personas podés recibir y cuál es el mínimo necesario para realizar la propuesta.
Después separá el tiempo de la actividad del tiempo interno de preparación y limpieza. El calendario debe contemplar ambos, aunque el cliente solo participe durante una parte.
Aclaralo también si hay un horario de ingreso, una tolerancia para llegadas tarde o un momento de finalización que debés respetar.
4. Separá inclusiones y adicionales
Escribí una lista de lo que recibe el grupo con la reserva.
Según la actividad, puede incluir materiales, equipamiento, acompañamiento, alimentos o bebidas. Nombrá cantidades y alcances cuando sean relevantes.
En otro apartado, indicá los adicionales: consumos, materiales extra, tiempo adicional o servicios que requieren un presupuesto separado.
Si una parte de la propuesta depende de disponibilidad, confirmala antes de anunciarla como incluida.
5. Elegí cómo vas a cobrar
Definí si el importe corresponde a una persona, a todo el grupo o a un turno.
Si hay un precio base que cubre cierta cantidad de participantes, explicá cuántos incluye y cómo se calcula cualquier incorporación.
Cuando el precio sea por persona y exista un mínimo de compra, mostrá ambas condiciones. El cliente debe poder entender el total que necesita pagar.
Para revisar costos y margen, consultá cómo poner precio a un paquete de experiencia para grupos.
6. Organizá las condiciones de reserva
Antes de publicar, resolvé estas preguntas:
¿Con cuánta anticipación se puede reservar?
¿Cuándo queda confirmada la actividad?
¿Hasta cuándo puede modificarse la cantidad de participantes?
¿Qué ocurre si el grupo llega tarde?
¿Cómo se solicita una cancelación o un cambio de fecha?
¿Qué sucede si el proveedor no puede prestar la actividad?
¿Hay requisitos de edad, accesibilidad o participación?
Las condiciones deben ser claras y ajustarse a la propuesta. No copies plazos o políticas de otro negocio sin comprobar que correspondan.
Si contemplás pagos anticipados, podés revisar la guía sobre cobrar anticipado y reducir cancelaciones.
7. Escribí una ficha que responda las dudas principales
Organizá la información en un orden fácil de recorrer:
Nombre de la experiencia.
Descripción breve de lo que hará el grupo.
Público al que está dirigida.
Ubicación y modalidad.
Duración y cantidad de participantes.
Inclusiones y adicionales.
Precio y forma de cálculo.
Disponibilidad y condiciones de reserva.
Usá un nombre concreto. “Encuentro privado de pintura para grupos” explica más que un título que solo promete una experiencia inolvidable.
Las fotos también deben representar lo que ofrecés. Si muestran una ambientación o un servicio adicional, aclaralo.
8. Revisá la propuesta antes de publicarla
Pedile a alguien que no haya participado en la preparación que lea la ficha.
Comprobá si puede responder cuánto cuesta, qué incluye, cuántas personas pueden ir y qué significa “privado”. Si necesita preguntarte esos datos, revisá el texto.
Hacé también una comprobación operativa: espacio, personal, materiales y horarios deben coincidir con lo anunciado.
Ejemplo de cómo presentar un plan
Este ejemplo es orientativo y no corresponde a una experiencia publicada:
Encuentro privado de personalización para amigos
Actividad de dos horas para un grupo de seis a diez personas. Cada participante interviene un objeto con los materiales previstos para la propuesta.
La reserva incluye la actividad para el grupo y un sector asignado dentro de un establecimiento compartido. No contempla el uso exclusivo del local.
El precio se informa por persona, con una compra mínima para seis participantes. Los consumos de cafetería se pagan aparte.
La fecha queda sujeta a la disponibilidad confirmada por el proveedor. Las condiciones para cambiar la cantidad de asistentes o reprogramar deben informarse antes del pago.
Al preparar tu ficha, reemplazá cada dato por las condiciones reales de tu negocio.
9. Presentá tu propuesta en CELEBRAE
Si querés ofrecer experiencias para grupos, podés conocer el proceso desde la página para sumar tu negocio a CELEBRAE.
Prepará la información de la actividad y revisá los campos y modalidades disponibles al publicarla. La ficha debe reflejar lo que podés prestar y las condiciones que el cliente encontrará durante la reserva.
Para ordenar ese proceso, consultá la guía para vender en CELEBRAE.
10. Compartí el enlace y registrá las consultas
Una vez publicada, compartí la propuesta con el público al que está dirigida.
Podés utilizar tus canales habituales y presentar el enlace junto con una explicación breve de la actividad, la fecha o la franja disponible.
Anotá las preguntas que se repiten. Si varias personas consultan lo mismo, incorporá esa respuesta a la ficha. Si un detalle cambia, actualizalo también en los mensajes o publicaciones donde lo hayas comunicado.
Preguntas frecuentes
¿Conviene lanzar varias versiones del plan?
Para empezar, una propuesta acotada puede facilitar la organización y la revisión de resultados. Sumá variantes cuando tengas capacidad para prestarlas y una razón clara para ofrecerlas.
¿Puedo adaptar el plan para cada grupo?
Podés contemplar adaptaciones, pero definí cuáles están incluidas y cuáles necesitan un presupuesto o una confirmación adicional.
¿Qué pasa si el grupo no alcanza el mínimo?
Explicá antes de la compra cómo se calcula el precio y si existe la posibilidad de realizar la actividad con menos personas. No dejes esa decisión para el día del encuentro.
¿Tengo que incluir comida o bebida?
Solo si forma parte de una propuesta que podés prestar. Una actividad puede funcionar por sí misma. Si sumás gastronomía, detallá cantidades, opciones y condiciones.
¿Qué debo revisar después de las primeras reservas?
Comprobá si el tiempo alcanzó, si los materiales fueron suficientes y si el grupo entendió las condiciones. Registrá también los costos reales y las preguntas que aparecieron.
Publicá una propuesta que puedas cumplir
Un plan privado queda listo cuando la información para el cliente coincide con la organización del negocio.
Empezá por una actividad concreta, definí sus límites y comprobá que el precio cubra la forma en que vas a prestarla. Después, revisá lo aprendido con las primeras reservas y ajustá la propuesta cuando sea necesario.
Conocé cómo sumar tu negocio a CELEBRAE y prepará tu próxima experiencia para grupos.



